“No es inevitable que tus hijos se droguen”

Entrevista a Begoña de Pueyo, periodista especialista en INFORMACIÓN EN TEMAS DE DROGADICCIÓN

 Publicado en la "contra" de La Vanguardia del 23 de Junio (entrevistador Víctor-A. Amela)

¿Los jóvenes se drogan mucho?
De los jóvenes españoles de 13 a 18 años, el 46% se han emborrachado alguna vez; el 34% han fumado algún porro; el 6,8 % ha probado la cocaína; y el 3%, el éxtasis.
Y eso …¿es mucho o es poco?
Esos datos se refieren a un consumo experimental, esporádico. Ni todos los jóvenes se drogan ni todos los que lo hacen alguna vez acaban convirtiéndose en adictos.
¿Y que porcentaje pasará a ser adicto?
Un 10%
¿Qué podemos hacer para evitarlo?
De entrada dejas de asociar siempre a jóvenes con drogas: insistimos tanto en ese estereotipo ¡que los mismos jóvenes acaban viéndose a si mismos como jóvenes raros si no se acercan a todas las drogas posibles…!
Pero la tentación de droga es real…
¡Pero no es lo único en lo que están metidos los jóvenes! Ahora bien, las drogas están y estarán siempre ahí…y todos nos preguntamos:”¿Y si mi hijo se droga?”
Y nos gustaría tener armas para evitarlo.
¡
La buena noticia es que las tenemos! ¡No es inevitable que nuestros hijos se droguen!
Los míos son aún demasiado pequeños...
Nunca son demasiado pequeños para educarlos de modo que no hagan de la droga su asidero el día que se crucen con ella.
¿Y de qué modo hay que educarlos?
Primero si tu hablas con tus hijos desde pequeños de todas sus cosas y les escuchas, será más fácil que puedas hablar con ellos también de las drogas llegado el día…
Lógico, sí.
Y haz además , otra cosa:¡no escatimes halagos a tus hijos! Además de  recriminarles cosas, halaga sus logros. No quieras que sean los mejores , perfectos, con listones inasumibles, y alaba siempre sus pequeños logros.
¿Eso les previene contra las drogas?
Sí: crecerán creyendo en sí mismos, en sus propios recursos, por lo que será menos probable que necesiten un día apoyarse en las drogas para  sentirse válidos e importantes.
Entiendo. ¿qué más puedo hacer?
No les des inmediatamente a tus hijos todo lo que deseen: si te piden algo y les dices “ahora no” les educas en tolerar frustraciones, aprenden a aplazar satisfacciones.
Tomo nota ¿Algún consejo más?

Tener confianza con los padres de los compañeros de clase y amigos es útil: facilita pactar dinero del que disponen horarios de volver a casa, ciertos hábitos comunes…

Y supongo que conviene también que los padres den a sus hijos buen ejemplo…

 
Si los hijos ven a los padres consumir su tiempo libre frente al televisor, ése será su modelo, hay que compartir un ocio variado con los hijos, pues eso les abrirá puertas.
¿Incluidas fiestas y comidas con alcohol?

 
Pero no siempre eso. Que no vean el alcohol como una obligación social jamás fuerces a beber a alguien que no quiera.
Y si los padres fuman en casa, será difícil impedir a los hijos que fumen. ¿no?
Claro. Pero si un padre fuma, que se ponga de ejemplo de lo ingenuo que fue al empezar, creyendo que sería fácil dejarlo. Que el joven vea el dominio de la droga sobre su padre, y el daño que infringe a su salud.
¿A qué edades hay que estar más atentos?
Las de 1º y tercero de ESO son críticas.
¿Deben los padres preguntar directamente a sus hijos si se drogan?
Si han confianza mutua, ¿por qué no? Pero jamás preguntar: “¿Tú no será de esos que se drogan, no?”, pues entonces estarás forzándole a que diga “¡No!”
¿Y si los padres quieren estar seguros...?
Que estén atentos a indicios, a cambios de conducta, a si de repente pone ambientador en su cuarto para disimular olores…

¿Hay que espiar a los hijos?
No. Hay que respetar su intimidad, su palabra, la presunción de inocencia. Si no, se rompe todo vínculo de confianza, ¡y eso es peor que el hecho de que se haya drogado!
Si un día el hijo llega drogado, ¿que?
Ayudarle a calmar el malestar físico, el mareo, el vómito, a que duerma bien… Nada de reñirle en este momento: no sirve de nada.
¿Y al día siguiente?
Que te explique los motivos, y escúchale con seriedad. Que note que te preocupa lo que le pase, que él no te es indiferente.
Si dice la verdad, dirá: “Lo hago porque todos lo hacen y nos lo pasamos bien”.
Jamás le digas “pues vaya tontería” ni te enfurezcas. Dile que eso, a su edad, perjudica su salud y su crecimiento físico y mental.
¿Lo entenderá?
Hay argumentos ecologistas y solidarios: el narcotráfico genera explotación, las pastillas sintéticas salen de productos químicos contaminantes y las plantaciones de coca están deforestando junglas americanas  e intoxicando sus ríos con vertidos de los productos usados para elaborar la cocaína.
Ya pero…¿descartamos los castigos?
No, pero deben ser anasumibles por padres e hijo, y sin perjudicar a otros hermanos. Ah, y debemos seguir premiando con halagos todo lo que haga ese joven que sea meritorio.
Pero tendremos que enfadarnos, ¿no?
Sin despotismo: bastará que el joven vea en sus padres seguridad y firmeza, si desánimo, ¡pues los padres tienen más ascendente sobre sus hijos de lo que creen!
Para acabar: ¿tiene algún consejo de oro?
Ser  consciente de que tratar con los hijos es un tira y afloja eterno, así que jamás hay que tirar la toalla. Se puede prevenir y si el hijo se droga, se le puede ayudar a dejarlo